La Magia de Nando Agüeros en la Sala Argenta: Una Noche para Recordar @nandoagueros

En una noche casi mágica, la Sala Argenta del Palacio de Festivales se convirtió en el epicentro de la música cántabra con la presentación del último álbum de Nando Agüeros, «El mismo que viste y canta». Con una banda de seis músicos, el concierto de dos horas dejó un eco de emoción, recuerdos, tradición y cultura que resonó perfectamente ante un público visiblemente entregado.

Desde el momento en que las luces se atenuaron y los primeros acordes vibraron en el aire, fue evidente que Agüeros y su equipo estaban allí para ofrecer algo especial. La Sala Argenta, conocida por su acústica impecable y su atmósfera íntima, fue el lienzo perfecto para la paleta de sonidos que Nando traía consigo. Con capacidad casi al límite, el ambiente se cargó de expectativas que no fueron defraudadas.

El setlist estuvo compuesto, en su mayoría, por temas de su nuevo disco, aunque no faltaron los clásicos que han definido su carrera. Lo que distingue a «El mismo que viste y canta» es cómo encapsula la evolución de Agüeros como artista sin perder la esencia de su identidad musical. Las letras, profundamente personales y cargadas de la tradición popular de Cantabria, se entrelazan con melodías que oscilan entre la nostalgia y la celebración.

La banda, un ensamble de seis talentosos músicos, acompañó a Agüeros no solo en armonía sino en espíritu. Sergio Sordo con los vientos, Ramón Bueno a los teclados, Andy García con la guitarra eléctrica, Eduardo Basterra con el bajo, Rober López con la batería y Jorge Ibañez con la guitarra acústica tejían un tapiz sonoro que era tanto innovador como respetuoso con la tradición. La interacción entre Nando y su banda era palpable, destacando una sincronía que solo se forja a través de horas de dedicación y ensayo.

El público, por su parte, fue un testigo activo de la noche. No solo llenaron casi todos los asientos, sino que llenaron el espacio con su energía y participación. Las ovaciones eran frecuentes, y en el colofón final con «Viento del Norte», uno de los más esperados de la noche, se unieron en un coro que parecía abrazar cada rincón del recinto.

Uno de los momentos más emotivos del concierto fue cuando Agüeros interpretó una pieza compuesta para su hija que deja ahora de ser niña para convertirse en adolescente y abandona el regazo de sus padres para encontrar el de sus amigas… algo que a todos los padres nos ha sucedido alguna vez. La canción, cantada con el solo acompañamiento del piano, pareció resonar de manera particular en el público, muchos de los cuales no pudieron evitar mostrar su emoción.

En términos de producción, el evento estuvo impecablemente organizado. La acústica de la Sala Argenta permitió que cada nota llegara clara y cristalina, lo que es esencial en un género donde la letra y la melodía llevan tanto peso. Además, la logística de entrada y salida del público fue fluida, lo que no siempre es fácil de conseguir en eventos con alta asistencia.

Finalizando la noche, Agüeros agradeció al público con humildad y sinceridad, destacando lo vital que es para él el apoyo de sus seguidores.

En resumen, el concierto de Nando Agüeros presentando «El mismo que viste y canta» fue más que una exhibición musical; fue una celebración de la cultura tradicional de Cantabria, tamizada por la creatividad de un cantautor y  actualizada en la gran voz de Nando. Su registro vocal de gran cantador de tonada la derrochó en varios momentos de la noche emocionando al público.

Un encuentro de emociones y una demostración de la madurez de un artista que sigue evolucionando sin perder sus raíces. Quienes tuvieron la fortuna de asistir, sin duda, llevarán consigo el recuerdo de una noche inolvidable.

Antonio Mora

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Author: Redacción